Blockchain, hacia un nuevo modelo energético

Blockchain, hacia un nuevo modelo energético

La tecnología Blockchain (o cadena de bloques) es una de las transformaciones tecnológicas llamadas a revolucionar la forma en la que se realizan transacciones en todo tipo de sectores, incluido el eléctrico.

A día de hoy, siempre que se realiza una transacción digital entre dos partes, se valida a través de una entidad central. La seguridad de cada transacción reside, por tanto, en  la confianza depositada en un sistema centralizado y único.

La tecnología Blockchain va mucho más allá. Esta tecnología supone básicamente la creación de una red de confianza basada en cadenas de bloques, que permitan eliminar intermediarios, y por tanto, democratizar y robustecer el proceso de validación en cada transacción.

No es de extrañar que esta nueva tecnología emergente esté abriendo un abanico de posibilidades para operar de forma segura y totalmente descentralizada en todo tipo de sectores.

¿Qué tiene esta tecnología para que todo el mundo hable de ella?

Sin entrar en demasiados tecnicismos, la tecnología Blockchain consiste básicamente en una base de datos, distribuida en múltiples nodos, en la que se registran las transacciones entre dos partes. Precisamente, es este registro en múltiples nodos, lo que convierte cada transacción en única, indestructible e incorruptible.

Más en detalle, el registro de cada transacción exige que una serie de usuarios certifiquen su validez,  lo que se denomina alcanzar consenso. Una vez conseguido el consenso, se almacena la transacción en todos sus nodos. La ejecución de este proceso es lo que efectivamente logra descentralizar y dar confianza a estas operaciones. Todo esto convierte a esta tecnología en una forma de gestionar transacciones entre varias partes de forma anónima, segura, y sin intermediarios.


La tecnología Blockchain permite que cualquier transacción digital entre distintas partes sea susceptible de ser descentralizada.

El siguiente gráfico describe el proceso de validación de una transacción:

blockchain

La tecnología Blockchain permitirá, de esta forma, sustituir los actuales modelos de confianza apoyados en una entidad central, por un modelo en el que un conjunto de entes distribuidos gestionen la validez de cualquier transacción.

Los Smart Contracts

Una de las aplicaciones más relevantes de esta tecnología es el uso de los llamados ‘smart contracts’. Estos “contratos inteligentes” son programas que permiten automatizar digitalmente acuerdos entre varias partes, sin papeles y evitando la necesidad de un tercero que les de validez.

Estos programas no sólo permiten automatizar estas transacciones, sino que tienen la lógica necesaria para darles validez ya que definen sus condiciones en función de los datos de cada parte implicada. En definitiva, se trata de una tecnología que persigue plasmar y certificar de forma automática (y digital) las condiciones contractuales tradicionales que sustentan transacciones entre dos partes.
 
Las ventajas del uso de esta tecnología son:

– Instantaneidad en la realización de las operaciones. La tecnología y la descentralización permiten dinamizar las transacciones, evitando tediosos trámites burocráticos. Además, la eliminación de intermediarios permite reducir los costes operacionales de estas transacciones.

– Seguridad y robustez. Se trata de una tecnología distribuida y cifrada que protege la identidad y los datos de cada transacción potenciando la seguridad y evitando sistemas centralizados en virtud de bases de datos distribuidas mucho más seguras.

– Transparencia y trazabilidad. Cualquier nueva transacción o modificación de una de éstas, es validada por todos sus responsables antes de su registro, es decir, todo movimiento en la cadena de bloques es totalmente transparente para sus miembros. De este modo, la propia tecnología permite realizar un seguimiento de las operaciones relacionadas con cada transacción y por tanto, aporta trazabilidad completa sobre cada una.

Estas características confirman el potencial y la capacidad de cambio de esta tecnología, para mejorar los actuales paradigmas de gestión de transacciones en los principales sectores como el sanitario, financiero, energético…etc.


Aplicaciones de la tecnología Blockchain al sector eléctrico

El sector eléctrico se caracteriza por la cantidad de actores e intermediarios involucrados en la realización de transacciones (tanto físicas como digitales), Operadores del Sistema y de Mercado, Distribuidoras, Comisiones de energía, Representantes, Comercializadoras…etc. forman parte de un sector caracterizado por la complejidad de su funcionamiento y falta de transparencia para sus usuarios.

En este sentido, la tecnología Blockchain tiene el potencial de aportar transparencia, trazabilidad y dinamismo en el sector mediante el uso de Smart Contracts y sistemas que permitan descentralizar las transacciones en los mercados que componen el sector eléctrico.

Un ejemplo claro y actualmente objeto de múltiples iniciativas, es el desarrollo de plataformas basadas en Smart Contracts que permitan poner en contacto directo a productores y consumidores, facilitando el procedimiento de asignación de fuentes de suministro de energía hasta el punto de consumo, otorgando con ello un cada vez mayor poder de decisión a los consumidores.

De esta forma, el Blockchain se ha convertido en una de las tecnologías con mayor opción de alcanzar un cambio de paradigma real en el sector eléctrico, con una mayor transparencia, trazabilidad y control de los usuarios sobre la energía que producen y consumen.

Siguiendo nuestra política para el desarrollo de herramientas que faciliten y potencien la gestión energética de nuestros clientes, desde Gnarum participamos activamente en la consultoría energética y tecnológica de proyectos basados en tecnología Blockchain.